Desmitificando las redes sociales: la verdad médica sobre Ozempic
Tras el testimonio viral de una influencer que alertó sobre los efectos de inyectarse sustancias para adelgazar, el Dr. Jorge Pujol analiza la diferencia entre un fármaco experimental de mercado negro y las terapias hormonales aprobadas por la ciencia médica.
En los últimos días se viralizó el descargo de una reconocida influencer relatando una pésima experiencia física tras aplicarse una inyección para perder peso. El testimonio generó alarma en redes sociales y volvió a poner bajo la lupa a fármacos como Ozempic. Sin embargo, detrás de la confusión mediática hay un error fundamental: no utilizó una medicación aprobada para su caso ni bajo supervisión profesional, sino un péptido experimental (Retatrutide) adquirido de forma irregular en un gimnasio y en dosis máximas para hiperobesidad, cuando ni siquiera padecía sobrepeso.
La medicina actual vive una revolución histórica en el tratamiento del metabolismo gracias al descubrimiento de hormonas como el GLP-1, GIP y glucagón, que compensan los frenos biológicos que fallan en los pacientes con obesidad. Fármacos aprobados internacionalmente por organismos como la FDA y en Argentina por la ANMAT llevan más de dos décadas de investigación, demostrando un perfil de seguridad muy alto. El problema radica en desvirtuar un tratamiento médico para transformarlo en una moda estética o recurrir a circuitos ilegales sin control sanitario.
En un consultorio médico, la incorporación de estas moléculas se realiza mediante una titulación progresiva y personalizada para evaluar la tolerancia gástrica del paciente y evitar malestares digestivos. Por el contrario, aplicarse sustancias no autorizadas en dosis extremas genera cuadros de intolerancia severa. La advertencia es contundente: los profesores de gimnasio o instructores no tienen habilitación para prescribir medicamentos ni suplementos farmacológicos; esa responsabilidad corresponde exclusivamente al médico tratante.
El avance de la ciencia no debe ser opacado por la desinformación ni por experiencias individuales derivadas del mal uso de fármacos. Las nuevas terapias hormonales llegaron para devolverle la salud a personas que padecen enfermedades metabólicas crónicas. La clave del éxito y de la seguridad de cualquier tratamiento siempre estará en el diagnóstico clínico certero, la prescripción en farmacias habilitadas y el seguimiento médico continuo.
